Aptitud laboral

En un nuevo episodio de quien les habla, Tito, las andanzas seguirán en la índole de exhibicionismo espontáneo e indeseado. Ya por ingresar a un nuevo laburo, voy al examen médico de rigor, contento, claro, porque era el último trámite para entrar a laburar.

Situación: clínica, nueve de la mañana. Rayo, electro, extracción y finalmente, chequeo. Entro al chequeo, doctora. (………) Finalmente, yo ya en calzones pensando que terminaba ahí la cosa, me dice “sacate esto por favor ”, mirando hacia abajo, y con una naturalidad casi sarcástica como si me estuviera pidiendo que me levante de la silla. Coloradísimo y sin la fuerza suficiente como para levantarme y salir corriendo, me resigne a sacarme el boxer, que era lo único que me quedaba. En pelotas, de pie, frente a la doc, que me pide gentilmente que tosa. Mientras fuerzo una tos barata, me palpa las bolas… o por ahí abajo. Mano heladisima. Hija de recontra re mil puta, no podes tocarme las bolas y menos a las 9 de la mañana. Imaginenese. El ultimo comentario de la doc, casi sonriendo fue “quedate tranquilo, no pasa nada, tomate todo el tiempo que necesites, je”. Creo que no hace ni falta aclarar que tras la mano y la tosida mi pija quedo recontra parada, no ?

Una respuesta para “Aptitud laboral”

  1. jajajaja muy bueno! sobre todo el final! buenisimo!
    felicitaciones me has hecho matar de la risa con tu historia

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